Tras recibir la noticia de que su hijo adolescente, Matt
(Kyle Gallner), tiene cáncer, Sarah (Virginia Madsen) y
Peter Campbell (Martin Donovan) deciden trasladar a toda
la familia cerca de la clínica dónde Matt está siendo
tratado. El lugar elegido es una imponente casa de
estilo victoriano que oculta un oscuro pasado como
antigua funeraria en la que sucedieron terribles
acontecimientos. La familia empieza a presenciar
violentos y extraños fenómenos que, al principio,
asocian con el estrés provocado por la enfermedad.
Pronto se darán cuenta de que se enfrentan a oscuras y
terroríficas fuerzas de origen sobrenatural. Basada en
escalofriantes hechos reales.















